lunes, 4 de julio de 2011

Perdimos ¿pero aprendimos?



Entre mapaches y creyentes del “Estamos Hasta la Madre”

La pasada jornada electoral del Estado de México, fue vivida por un servidor en el Municipio de Ecatepec de Morelos en el Estado de México, donde puedo afirmar que los comicios pasaron sin pena y sin gloria salvo el jaloneo que se dio en Cd. Azteca entre empleados del Ayuntamiento y simpatizantes de la Coalición Unidos Podemos Más así como vecinos de la colonia, debido a que Eruviel pretendió cerrar una calle con una mega carpa afuera de la casilla donde acudió a votar.

Por supuesto, hubo otros incidentes menores reportados por vecinos e integrantes de la Coalición, como el robo del padrón electoral en una casilla por miembros del PRI, el acoso a una compañera representante de la Coalición a la cual pretendieron subir a una patrulla de la Policía Estatal, y la invitación a votar por Eruviel casa por casa en la zona de la Avenida Gobernadora.

Sin embargo, la constante fue el ver casillas casi vacías, al medio día uno podía ver que las urnas a duras penas lucían llenas en un tercio de su capacidad, a pesar de que a esa hora no estaba lloviendo e incluso había tenue resolana, por lo que el factor clima no puede ser señalado como culpable del abstencionismo en Ecatepec, el cual se estima fue de un 70 por ciento del padrón electoral, gracias Javier Sicilia.

El triunfo de Eruviel, ¿gracias a AMLO?

En las televisoras los intelectuales orgánicos no dejan de cacarear el apabullante triunfo de Eruviel Ávila, y de culpar a Andrés Manuel López Obrador de la derrota de Alejandro Encinas y de Bravo Mena al boicotear la alianza entre agua y el aceite.

A pesar de que se habla del alto abstencionismo en el Estado de México, los analistas de las televisoras omiten comentar otras circunstancias que echan por tierra culpar al Presidente Legítimo de México del resultado electoral. No hablan de que en caso de haberse llevado la alianza entre el PAN y el PRD, el candidato de dicha alianza no hubiera sido Alejandro Encinas, tampoco Yeidckol Polevnsky, y que por lo tanto, el candidato aliancista hubiese sido un personaje gris, como Bravo Mena, el cual seguramente hubiese sido el candidato de dicha alianza, lo cual hubiese mermado votos en lugar de incrementarlos. También olvidan que el PT y Convergencia no hubiesen ido a esa alianza PAN – PRD, y que hubiesen postulado coaligados su propio candidato, fuese Encinas o Yeidckol, el cual habría contado también con el apoyo de la estructura de MORENA en la cual van incluidos también algunos sectores del PRD. Menos aún se puede argumentar a favor de la alianza PAN – PRD que esto hubiese significado contar con recursos del gobierno federal para contrarrestar los fondos del gobierno mexiquense, ya que además de que esto es ilegal, hoy vemos que para Bravo Mena no significó un factor de peso el contar a su favor con los recursos federales. Por lo tanto, como dirían las abuelitas ni yendo a bailar Chalma la alianza le ganaba al PRI.

El balance para la izquierda, divididos nos jodemos más.

Desafortunadamente no puedo decir que hay algo positivo para la izquierda, nuevamente se exhibió la falta organización, las rencillas internas y el fuego amigo. Aunque Encinas habla de que logramos la unidad, lo cierto es que en los hechos esa unidad duró lo mismo que tardaron los fotógrafos en tomar sus imágenes aquel 30 de mayo en Ecatepec en el evento de arranque de la campaña de Alejandro Encinas. La realidad vivida, al menos en Ecatepec, fue del golpeteo diario entre las distintas corrientes del PRD y los otros dos partidos, así como la marginación de la estructura de MORENA. En concreto, en Ecatepec la propaganda de Encinas no vio la luz sino hasta dos semanas después del arranque de campaña, hubo personajes como el ex presidente Municipal de Ecatepec, José Luis Gutiérrez Cureño que de plano no quisieron colaborar en nada, a pero eso ya anda cantando su reelección para el 2012. En el caso de los compañeros de MORENA, la propaganda les fue entregada dos semanas antes de las elecciones, e igual que en el 2006 con las redes ciudadanas, a la mayoría se les marginó de ser representantes de casilla, con el pretexto de que no llegaron sus nombramientos, casualmente si llegaron los de la gente que milita en el PRD, PT y Convergencia.

Conclusión.

El enemigo de la izquierda sigue siendo ella misma, mientras no exista una unidad real entre todos los sectores que conforman la izquierda la posibilidad de triunfo se ve difícil. En segundo lugar, esta el abstencionismo/anulismo, el cual se da principalmente entre los jóvenes, tenemos que enfocarnos en concientizar a este sector en participar en la vida pública del país, mientras no logremos esto, el voto corporativo y de despensa del PRI seguirá barriéndonos.

Ciudad de México, Sede del Gobierno Legítimo de México, 4 de julio de 2011.

L.D. Jesús Palma